Uno, dos, Freddy viene por ti... Tres, cuatro, cierra bien tu puerta... Cinco, seis, toma un crucifijo... Siete, ocho, mantente despierto... Nueve, diez, nunca duermas más. Esta ronda infantil se popularizó, en el imaginario pueblo de Springwood, California, para atemorizar a los niños sobre un espectro llamado Freddy Krueger. Más allá de la venganza que consuma en los sueños de los hijos de sus ejecutores, Frederick Charles Krueger tiene su origen como el producto de una violación, convertido en un pederasta homicida. En esta nueva entrega, y a petición del público, los Testigos del Crimen analizan el inicio y motivaciones de este criminal de la ficción, icono moderno del horror y estrella de una serie de pelÃculas, novelas, historietas, una serie televisiva y –muy pronto- de una reelaboración fÃlmica.

















